El espectro radioeléctrico es un recurso natural limitado compuesto por el conjunto de ondas electromagnéticas que se propagan por el espacio sin necesidad de guía artificial y utilizado para la prestación de servicios de telecomunicaciones, radiodifusión sonora y televisión, seguridad, defensa, emergencias, transporte e investigación científica, así como para un elevado número de aplicaciones industriales y domésticas. Es, por consiguiente, uno de los elementos sobre los que se basa el sector de la información y las comunicaciones para su desarrollo y, más allá de éste, para el acceso y la adopción de los ciudadanos de la misma sociedad de la información.
En la actualidad, además, existe una demanda creciente de espectro para la consolidación de nuevos servicios inalámbricos como ponen de manifiesto, entre otros, los sistemas de comunicaciones móviles, las redes de difusión de televisión digital terrestre o los diversos sistemas de acceso inalámbrico de banda ancha.

A esta creciente demanda de espectro hay que añadir que no todas las partes del mismo reúnen las mismas características, lo que se traduce en distintas capacidades de cobertura o en distintas propiedades frente al ruido y las interferencias, amén de las implicaciones tecnológicas o de costes. Asimismo los diferentes tipos de informaciones (voz, audio, datos, vídeo) requieren márgenes de espectro (bandas de frecuencias) específicos. Todas estas características conducen a que hasta ahora se haya considerado que unas determinadas zonas del espectro están especialmente indicadas para proporcionar unos servicios concretos, incluyendo, en ocasiones, inevitables conflictos entre servicios distintos que pugnan por la misma banda de frecuencias.
La división de las frecuencias y el uso que se les da en Telecomunicaciones es el siguiente:
Frecuencias extremadamente bajas (ELF: Extremely Low Frequencies), se encuentran en el intervalo de 3 a 30 Hz. Este rango es equivalente a aquellas frecuencias del sonido en la parte más baja (grave) del intervalo de percepción del oído humano.
Frecuencias súper bajas (SLF: Super Low Frequencies), se encuentran en el intervalo de 30 a 300 Hz, en el que se incluyen las ondas electromagnéticas de frecuencia equivalente a los sonidos graves que percibe el oído humano típico.
Frecuencias ultra bajas (ULF: Ultra Low Frequencies), en el intervalo de 300 a 3000 Hz. Este es el intervalo equivalente a la frecuencia sonora normal para la mayor parte de la voz humana.
Frecuencias muy bajas (VLF: Very Low Frequencies). Se pueden incluir aquí las frecuencias de 3 a 30 kHz. El intervalo de VLF es usado típicamente en comunicaciones gubernamentales y militares.
Frecuencias bajas (LF: Low Frequencies), en el intervalo de 30 a 300 kHz. Los principales servicios de comunicaciones que trabajan en este rango están la navegación aeronáutica y marina.
Frecuencias medias (MF: Medium Frequencies) están en el intervalo de 300 a 3000 kHz. Las ondas más importantes en este rango son las de radiodifusión de AM (530 a 1605 kHz).
Frecuencias altas (HF, High Frequencies), en el rango de 3 a 30 MHz y se les conoce también como "onda corta". Es en este intervalo que se tiene una amplia gama de tipos de radiocomunicaciones como radiodifusión, comunicaciones gubernamentales y militares así como las comunicaciones en banda de radioaficionados y banda civil.
Frecuencias muy altas (VHF: Very High Frequencies), van de 30 a 300 MHz. Este rango es usado para muchos servicios, como la radio móvil, comunicaciones marinas y aeronáuticas, transmisión de radio en FM (88 a 108 MHz) y los canales de televisión del 2 al 12 [según norma CCIR (Estándar B+G Europa)]. También hay varias bandas de radioaficionados en este rango.
Frecuencias ultra altas: (UHF: Ultra High Frequencies), abarcan de 300 a 3000 MHz, incluye los canales de televisión de UHF, es decir, del 21 al 69 [según norma CCIR (Estándar B+G Europa)] y se usan también en servicios móviles de comunicación en tierra, en servicios de telefonía celular y en comunicaciones militares.
Frecuencias súper altas (SHF: Super High Frequencies), entre 3 y 30 GHz y son utilizadas para comunicaciones vía satélite y radioenlaces terrestres. Además, pretenden utilizarse en comunicaciones de alta tasa de transmisión de datos.
Frecuencias extremadamente altas (EHF: Extrematedly High Frequencies), se extienden de 30 a 300 GHz. Los equipos usados para transmitir y recibir estas señales son complejos y costosos, por lo que no están muy difundidos aún.
La entidad encargada de la asignación de dichas frecuencias en el territorio nacional es el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. El Cuadro Nacional de Atribución de Frecuencias (CNAF), es la pieza básica del ordenamiento del espectro en España, debido al contenido regulador y marcadamente técnico de su información en cuanto a utilización del espectro radioeléctrico se refiere. En el CNAF se indican las atribuciones a los servicios radioeléctricos y los usos de las distintas bandas de frecuencia.
FUENTES:
