El antiguo acceso a Internet que se realizaba través de las engorrosas líneas TRAC (Telefonía Rural Analógica Celular) parece tener los días contados. Desde que las autoridades europea y española decidieran que Internet formaba parte del servicio universal, Telefónica de -como operador dominante- se ha encargado de realizar la sustitución de las líneas TRAC por otras tecnologías. En 2003, cuando se comenzó la migración, existían más de 230.000 clientes TRAC. Tras más de tres años de desarrollo del plan europeo ("Plan Operativo 2000-2006 para el proyecto de extensión de la obligación de acceso funcional a Internet como parte del servicio universal"), a finales de 2006 más de 140.000 clientes ya podían acceder a otras tecnologías como GSM/GPRS, par de cobre o LMDS.
Si en su momento era Internet la prioridad, ahora es el acceso a alta velocidad el que ocupa los proyectos de la administración. En este sentido, la Unión Europea en el Plan e-Europe 2005 planteaba la necesidad de dar impulso al acceso de banda ancha en las regiones menos favorecidas.
Con el objetivo de promover el despliegue de infraestructura para conseguir este fin, el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio recogió el testigo de la propuesta de la UE y promovió el Programa Nacional de Extensión de la Banda Ancha en Zonas Rurales y Aisladas (PEBA). Cuando concluyan los proyectos aprobados, se habrá abarcado a 6,5 millones millones de habitantes de un total de 14.560 zonas distribuidas sobre 3.769 municipios. Aunque la fecha de ejecución del programa se proyectó para finales de 2008.
El proceso de selección de los núcleos que formarían parte del Programa fue complejo y "consensuado a varias bandas. Al inicio del Programa, se contactó con las CC.AA. y la Federación Española de Municipios (FEMP) para determinar qué zonas de España carecían de cobertura de banda ancha y probablemente quedarían sin servicio de manera indefinida dada su orografía, reducida población o alta dispersión, si no se realizaban actuaciones públicas especiales. También se contactó directamente con los operadores más importantes para detectar qué zonas estaban más desfavorecidas en cobertura de banda ancha y quedaban fuera de sus planes de despliegue a medio plazo. Por último se elaboró una serie de listas por parte del Ministerio consensuadas con las Comunidades Autónomas participantes en las que se excluían zonas que quedaban a cargo de programas públicos de despliegue o convenios específicos de las CC.AA." aseguran desde el Ministerio.
A día de hoy, existen 11 Comunidades Autónomas que tienen proyectos aprobados en este Programa Nacional. Hay ocho CC.AA. que están incluidas dentro de las regiones Objetivo 1 FEDER (Andalucía, Asturias, Canarias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Galicia y Murcia); para ellas, el Programa cuenta con la cofinanciación de la UE a través del Programa Operativo FEDER (Fondo Europeo de Desarrollo Regional). Hasta llegar al total, hay que contar también con la participación de Aragón, Cantabria y Baleares. Además, según fuentes del Ministerio, "se está haciendo una segunda ronda de contactos con el resto de las CC.AA para conocer su interés en participar en una nueva convocatoria".
Las ayudas, aprobadas para el período 2005-2008, ascienden a un total de 22,4 millones de euros en subvenciones, dirigidas a las Comunidades Autónomas Objetivo 1 del FEDER y 34,7 millones de euros en créditos sin interés dirigidos a todas las Comunidades del programa, tanto las que son Objetivo 1 como las que no. Las operadoras beneficiarias de estas ayudas deberán realizar inversiones por un importe total de 231,2 millones de euros en dicho período.
Para recibir estos apoyos económicos, una de las condiciones marcadas por la Unión Europea es la neutralidad tecnológica. Esta se ha traducido en la implantación de ADSL, WiMAX y acceso vía satélite. "Desde el inicio de los despliegues, y hasta diciembre del pasado año, la tecnología desplegada ha sido el ADSL, la más idónea, por su fiabilidad y madurez, para cubrir la mayoría de las áreas que en la actualidad ya disponen de BA rural. El WiMAX y el acceso vía satélite, que comienzan a desplegarse en 2007, son las adecuadas para dar cobertura a zonas remotas o aisladas, y a clientes dispersos a las que no es posible llegar con el ADSL, pero sí con soluciones inalámbricas", afirman desde Telefónica.
La previsión actual según el Ministerio es que el 30 por ciento de las zonas beneficiadas en PEBA cuente con ADSL, el 22 por ciento WiMAX, el 42 por ciento con satélite y el resto se cubra con combinaciones de esas tecnologías. No obstante, si se habla en términos de población, más del 75 por ciento de los habitantes residentes en las zonas beneficiadas puede disfrutar de ADSL, dado que la mayoría de las áreas restantes aún no cubiertas cuenta con poblaciones muy reducidas y muy dispersas.
En cuanto a las condiciones del servicio, la calidad y condiciones económicas ofrecidas a los usuarios de las citadas zonas deberán ser comparables a la oferta de acceso ADSL más extendida (en 2005, cuando se redactó el Programa). Según esto, las prestaciones técnicas mínimas serían, en ancho de banda, de 256 Kbits de bajada y 128 de subida. En cuanto a los límites máximos de precio, quedarán fijados en una cuota de alta de 39 euros y una cuota mensual de 39 durante los 36 primeros meses de contrato.
A pesar de todas las mejoras, la igualdad con las grandes poblaciones y ciudades no será del todo completa ya que el acceso a la banda ancha no es un servicio universal, por lo que a su finalización la cobertura de cada núcleo de población no será del cien por cien.
Por otra parte, el Ministerio publicará en breve una convocatoria específica de difusión generalizada de PEBA con objetivos complementarios a los planes de comunicación de los operadores. La comunicación se orientará al público en general y, especialmente, a los municipios beneficiados por el Programa.
